domingo, 7 de septiembre de 2008

Murió el amor


Era la primera vez que llovía tanto en la ciudad. El viento gritaba fuertemente su furia. Los pocos árboles que habían, no dejaban de tambalearse. Ricardo, sólo tenía deseos de llegar a su hogar. Después de media hora, de tráfico intenso, lo logró.

Al pasar a su casa sintió que la tormenta no era afuera sino adentro. Caminó hacia la alcoba y allí la encontró, tendida sobre la cama, sin su habitual sonrisa. Algo le sucedía y mostrándose bastante preocupado, le preguntó:

- Victoria ¿Te sientes mal? Estás muy extraña, como ausente.

Ella, de manera muy calmada, le respondió:

- ¿Ausente? ¿Es que acaso no te has dado cuenta? Lo nuestro es imposible - dijo, mientras se ponía de pie.

La cabeza de Ricardo parecía que iba a estallar. Estaba confundido, todo le daba vueltas.

- No comprendo. Siempre nos hemos amado -la tomó fuertemente por los brazos - ¿En qué te he fallado? ¡Respóndeme! - gritó, a la vez que la sacudía enérgicamente.

- En nada- respondió con una tranquilidad que estremecía- Sólo comprendí que el "nosotros" no existe, no soy lo que tú esperabas. De ahora en adelante, ya nada será igual.

- Pero - titubeó Ricardo, al mismo tiempo que se enjugaba las lágrimas con su pañuelo- ¡Yo te amo! ¡No puedes hacerme esto! ¡No lo permitiré!

Victoria se dirigió al pequeño bar que había en la habitación y sirvió dos tragos de whisky. Le entregó uno al ofuscado hombre y tomó un sorbo del suyo.

- Tranquilízate. Ambos somos culpables. Con el tiempo nos fuimos convirtiendo en los criminales del amor. Ahora es tarde, nuestro tiempo terminó. Lo siento.

La mujer se dirigió hacia la sala y a los pocos segundos, Ricardo sintió un portazo que indicaba que Victoria no sólo se había marchado de la casa, sino también de su vida.

- ¡Vicky! - gritó en vano. Casi al instante, comprendió que ya nada podía hacer. Eran demasiado distintos para permanecer juntos.

- Murió el amor, murió el amor - repetía continuamente, con la mirada perdida y con las lágrimas resbalando por sus mejillas. - Murió el amor.

No hay comentarios: